sábado, 8 de diciembre de 2012

CRÓNICA UNO



El candidato de Conga



 Ni Santos ni demonio


Si hay un personaje que ha alcanzado la fama debido al conflicto Conga es Gregorio Santos, Presidente Regional de Cajamarca. Y es que no todos los días un hombre persuade a una población a movilizarse contra el Estado y logra paralizar un millonario proyecto minero. Santos sigue dando que hablar, pues todo indica que la reciente fundación de su partido político MAS representa el inicio de una travesía que apunta al sillón presidencial. Esta crónica contará todas las aristas de un personaje que no deja de causar polémica.


Una crónica de Jackeline Alvarado *



Gregorio Santos no puede ocultar su regocijo y no es para menos, por fin ya tiene su partido político, Movimiento de Afirmación Social (MAS). Camina liderando un grupo de afiliados que, con gesto triunfante, claman “¡Goyo presidente!” generando comentarios y bisbiseos de la gente que pasea por el tradicional jirón de la Unión. El sol resplandece con furor y el calor casi sofoca pero a Santos parece no importarle; en medio de la multitud  mira con dificultad el cielo imaginando quizás un futuro en el que su partido encabece el padrón electoral. 


Gregorio Santos Guerrero no llama la atención por su apariencia física, mucho menos por su tamaño. Si uno lo viera, sin saber todo lo que se sabe por los medios, ni sospecharía que aquel hombre tuvo la valentía casi desfachatada de enfrentarse a dos gigantes, la empresa minera Newmont y al mismísimo gobierno. Hoy por hoy, debido a la coyuntura radica más en la capital que en  su región a cargo y lidera un partido que asegura generar el cambio que el actual gobierno prometió pero no cumplió.

Con cuarenta seis años,  Santos admite que nunca nada se le hizo fácil. Huérfano de padre, siempre tuvo que suplir muchas de las funciones que a él le correspondían.

—Su padre murió cuando él tenía solo ocho meses de gestación, en un accidente. — Nos refiere Idelso Hernández, ex dirigente del gobierno regional y uno de sus amigos más cercanos.

Sin embargo, este aciago suceso sería la principal razón de su relación con las rondas comunales. En los años 80,  se comienza  a reclutar ronderos en San Juan de Chirinos, su provincia natal. Toda la comunidad debía participar; en consecuencia  cada familia debía tener por lo menos un representante. Debido a la ausencia de su padre, él tuvo que integrarse, es así como asume el cargo de secretario de actas a los diecisiete años.

Santos siempre tuvo una inclinación férrea al estudio motivo de ello los ronderos lo  llamaban “el escuelero”. Si de estudio se trataba nada lo detenía ni siquiera las dos horas de caminata que realizaba diariamente para llegar a la escuela. Incluso ahora su afición se mantiene intacta.

—Veo que cada vez es más intelectual, le gusta investigar, le gusta leer. Incluso escribía poemas y canciones—nos comenta Hernández.

Posiblemente, esa fue la razón de su elección profesional. Es así como decide estudiar en el Instituto Pedagógico Víctor Andrés Belaunde especializándose en la docencia del nivel primario, eso sí nunca desligándose de las rondas.  

Escrutando en su memoria surge un personaje que él recuerda con cariño, la hermana Mercedes, directora del Instituto. Esta “extraordinaria mujer”, dedicada a la vida religiosa, influyó considerablemente en su formación como docente.

—Una vez hablando de política, ella me dijo: “si quieres ser político, primero conoce tu historia”. Me dio obras de Mariátegui,  Basadre, Haya de la Torre y de los historiadores del Perú. Yo lo tomé como un jalón de orejas para que pudiera hablar con argumentos. Creo que marcó en parte mi inclinación por el estudio y mi ingreso a la política. —cuenta Santos. 

Esta misma mujer, influyó en su posición política.   “Soy un militante activo de la Izquierda”, declaró algo orgulloso Santos en una entrevista anterior y es que sus lazos con este frente se remontan a inicios de los años 80. El coliseo San Ramón, donde se desarrolló el Congreso Regional de Rondas, al que asistiría debido a su cargo, sería escenario de sus primeros roces  con los militantes de Izquierda Unida. En ese mismo lapso, también comenzaría a intricarse más con el partido Patria Roja.

Pero ser izquierdista no está bien visto antes los ojos peruanos. Y es que muchas veces esta posición política es relacionada con los extremismos cometidos durante el oscuro periodo de Sendero Luminoso. Santos sabe mejor que nadie los excesos cometidos por este movimiento terrorista porque él estuvo en el lugar de los hechos y vio tangiblemente las consecuencias que causó esta etapa. Por  ello, siempre deslinda su ideología con la de Guzmán.

—Sendero luminoso es un grupo que caminaba a convertirse en un grupo terrorista sanguinario porque era una secta que defendía dogmas; no defendía programas, ni principios y menos ideales. — dice Santos algo exaltado.


De rondero a Presidente Regional





Su participación en las rondas comunales lo ayudó a forjar una relación muy estrecha con la comunidad. Sin embargo Santos  nunca se visionó como político, los eventos se dieron casi por casualidad y por influencia de otros. —El tenía miedo de meterse en temas políticos pero él tiene fortalezas y nos podía representar— nos cuenta Hernández.  Y es que sus habilidades natas de liderazgo tampoco pasan desapercibidos, prueba de ello es su capacidad de oratoria y de persuasión que fueron suficientes para movilizar a toda una población.

—Su reconocimiento se debe a su sencillez, a su trabajo. Él se fue adecuando políticamente en el  calor de la lucha y en el seno del  movimiento rondero. — nos dice Hernández.

Cumplía los 28 años, cuando hace su primera incursión en el ámbito político. Por influencia de él, el partido independiente izquierdista “Somos Progreso” decide postularse para la alcaldía del distrito de Chirinos, lo que no se esperaba era que lo eligieran como su representante. Así, su nombre se insertaba en la lista de los candidatos a la alcaldía. “Yo fui el candidato más joven” nos cuenta como anécdota. Sin embargo, quizás ese fue uno de los factores de su derrota.

Como no hay primera sin segunda, se volvió postular por el mismo cargo. Perdió nuevamente pero esta vez  por una minúscula diferencia de 18 votos. Santos ya se había puesto a prueba a sí mismo y consideraba los resultados satisfactorios, pero decide volver a las aulas a ejercer su verdadera profesión “Yo he nacido para ser maestro”, se dijo.

La política lo llamó por tercera vez. Con unos añitos más encima, en el 95, se lanza a las elecciones congresales. Sin embargo, a Santos no se le cumplió ese dicho que dice “La tercera es la vencida”. Así a pesar que Santos había adquirido la mayor cantidad de votos entre los postulantes  del Movimiento Nueva Izquierda (MNI), el partido en cuestión no logró cruzar la valla electoral. En consecuencia y para mala fortuna de Santos ni todos los votos pudieron ayudarlo en búsqueda de su curul. A pesar de la derrota, los resultados mostrarían a los dirigentes del MNI el potencial de Santos como candidato a la presidencia regional.  

Llegado el 2006, el MNI formó el  Movimiento de Afirmación Social (MAS) en Cajamarca. Su mira ahora era las elecciones a la presidencia regional. Se pensó en un primer momento en hacer postular  “Goyo” para el cargo de consejero; pero los dirigentes del partido (MAS) cambiaron de parecer.

—Recuerdo que lo tuvimos que meter casi a empujones a postular. Le dijimos “oye compadre, nos tienes que representar”, pero aun tenía miedo meterse en temas políticos. Como no quería, en Cutervo le ofrecimos  “penquearlo”, darle su chicote—nos cuenta Hernández entre risas.

Gregorio Santos terminó por aceptar. Así, con una campaña un poco improvisada, figuraba en la lista de candidatos para Presidente Regional, el resultado: un modesto y hasta admirable segundo lugar.

Tras los últimos resultados el MAS perfilaba a Santos como el candidato idóneo para el siguiente periodo electoral. Así, decidió volver a la siguiente contienda política con “Goyo” como candidato, pero esta vez con una estrategia de campaña planificada y “destinada al éxito”. Ahí iba Santos, pueblo por pueblo, para generar simpatía y conseguir votantes. El arduo trabajo generó cosecha pues en esta quinta oportunidad, por fin, “Goyo” obtuvo la victoria.  Con unos 159, 660 votos, cifra que era más del doble que el candidato que le sucedía, se convertía en el ganador absoluto de las elecciones y aseguraba su estadía en la Presidencia Regional de Cajamarca.


Conga no va y punto



Santos es -- bromista y muy dinámico—nos cuenta Hernández, pero si hay una característica que lo define es su intransigencia. Esto lo demuestra con su posición respecto a Conga. Su discurso es certero y al parecer inalterable como si se resumiera en que  “Conga no va y punto”. Este pensamiento ha generado, críticas de distintos sectores que, a decir verdad, tan jaladas de los pelos no son y es que la anulación del proyecto minero “Conga” significa una gran pérdida económica al país, pero Santos confiado en su discurso y en sus argumentos dice:

—El gobierno quiere encajonar que sin Conga la economía se cae pero no le dicen a los peruanos que Cajamarca tiene cinco proyectos en operación.

Sí, se habla de cinco proyectos mineros que él mismo se encargó de recalcar en las dos oportunidades que hablé con él: Yanacocha, Tantahuatay de los Buena Ventura, Cima Corona, La Zanja de Buena Ventura  y; uno no metálico, cementos  Pacasmayo. Santos está seguro de que estos proyectos podrían financiar las necesidades de la población y mantener el desarrollo sostenible a la par. No obstante, deja en claro que existe una condición: leyes bien constituidas y severas.

--El país no tiene normas claras, son blandengues. No son preventivas, son post sancionadoras. Te contamino, te pago. En el Perú se castiga a una empresa cuando explosiona un tubo de Antamina, cuando se derrama el mercurio en Toropampa. Actúa cuando las cosas están hechas, cuando las normas deberían ser vigilantes, antes de.



El gobierno dice que no hay vuelta atrás que Conga va sí o sí, lo avala el peritaje. Santos, en cambio, asevera que ese estudio está mal desarrollado e incluso ocultado.

--Dime ¿Cuántas personas o incluso universidades saben acerca de los resultados del peritaje? ¿Cuántas evaluaciones se han hecho? Y ¿Cuánta coincidencia hay entre los resultados de todas las evaluaciones?

Con postura escéptica, el gobierno regional mandó a hacer un peritaje por unos investigadores suizos. Santos, sin embargo, dice que el gobierno no lo tomó en cuenta porque demostraría que el estudio realizado por ellos se derrumbaría como un edificio sin cimientos firmes.  

Ya ha pasado casi un año, desde que este conflicto estalló y al parecer las cosas se han calmado, a pesar que hace un mes Santos mismo declarara casi en forma de amenaza que “las cosas se iban a poner de hormiga”. Las noticias ya no se centran mucho en el conflicto mismo sino en cada paso que da Santos y me queda preguntar cómo está la situación en Cajamarca.

—Si bien los conflictos no se ven porque ya no se dan en las plazas, las protestas continúan pero en los distritos—afirma Santos.   

La preocupación de muchas personas no solo es la anulación del proyecto minero sino también que pasaría si no se llega  a realizar. La minería informal es un tema que se cola en este punto. Él menciona que se han tomado medidas desde el gobierno regional pero que lamentablemente el gobierno del país le ha dado el tiempo suficiente a los informales para formalizarse. 


La traición de Humala


Parece utópico pensar que solo el año pasado Santos y Humala se encontraban sentados uno frente a otro, conversando de lo lindo reafirmando una alianza. Y es que Santos nunca trató de ocultar su preferencia por  Ollanta Humala como candidato en las elecciones presidenciales. Es más, si no lo apoyó lo suficiente en la primera vuelta, se redimió en la segunda en la que competía directamente con Keiko Fujimori. 

Como si se tratase de su propia campaña, Santos afirma hacía uso de su florida retórica para generar simpatizantes a favor del candidato de la olla. Y ¿Por qué?, porque Humala como buen político prometió al pueblo cajamarquino que solucionaría el problema minero con Yanacocha, porque les prometió agua antes de oro pero como también buen político al llegar al poder cambió de  discurso.

El pueblo Cajamarquino se siente defraudado desde que Humala afirmó que Conga si va.

Y es que el sentimiento colectivo es más que justificado, no se debe olvidar que Ollanta obtuvo un gran porcentaje de votantes en esta región. Santos  mismo admite que se metió en problemas con el Jurado Nacional de Elecciones por el apoyo que le brindó.

—El jurado  me multó por unos 100 000 soles por recibir a Ollanta en mi oficina. Afortunadamente fui absuelto del cargo.

Ahora las cosas han cambiado. Enfrentados, Humala y Santos toman rutas distintas y sus diferencias de opiniones ya están dichas y marcadas. Hay quienes dicen que repentinamente Santos se volvió en contra de Humala porque ya no hay tratos clandestinos bajo la mesa, que el resentimiento no proviene de Cajamarca sino únicamente de Santos quien ha involucrado a toda una región en sus conflictos personales. La verdad solo reside en él.


MAS con Santos



Lo que se sabe  a ciencia cierta son los deseos que alberga Santos en cuanto al puesto presidencial. Hace unos meses se dirigía a su comunidad pidiendo que saquen a Humala y ahora por fin ha concretado  la fundación de su partido político, MAS,  en mira a las elecciones 2016.  Aunque él diga que “es muy prematuro determinar quién será el representante de su partido” todo lo indica a él.

—Hemos hecho un sondeo interno y lo más probable es que el sea el representante— aseguraba Olga Candela, delegada en pleno del congreso fundacional del MAS. Las loas que lo acompañaban afirmaban también esas pretensiones y aunque Santos no quiera expresarlo abiertamente, su candidatura es un secreto a voces.

Su hablar es pausado y  convincente, tiene un verbo fácil de comprender y por ende sencillo de penetrar en la ideología del pueblo. No olvida su faceta de maestro pues ejemplifica con facilidad y enfatiza aquello que quiere dejarte en claro. Ya ha puesto a prueba su carisma cinco veces y ha obtenido primer puesto en el ranking de los líderes regionales más influyentes del país, según la revista Perú Económico ¿Son requisitos suficientes? Eso solo lo podrá decir el tiempo.

En cuanto a la orientación de este nuevo partido, “Goyo” ya la tenía maquinando desde algún tiempo.
—Siempre tuve ánimo de recuperar a “Izquierda Unida” en su capacidad de convocatoria pero no ha sido ni es que haya querido ser candidato presidencial, eso no está dicho pero si como ciudadano o peruano mi contribución es tener una fuerza política de izquierda progresista que los  partidos de derecha teniendo las condiciones no lo han hecho.  



El buen “Goyo” y sus relaciones peligrosas


Todos se encuentran ya reunidos en el local del MNI (Movimiento de Nueva Izquierda) y los asistentes siguen llegando. Los comentarios van surgiendo  de uno y otro lado.

—Es capaz, inteligente. Siempre es optimista y siempre nos da fortaleza para el no hay eso de: de repente no se puede—nos refiere Idelso Hernández. —Para el no hay barreras ni obstáculos— agrega Olga Candela.

Tanta bondad será cierta, algún defecto debe tener pregunto.—Eso sí, el no muestra cólera en televisión pero más de una vez nos hemos llamado la atención y nos hemos dejado hablar dos o tres días por resentimiento.—cuenta de forma anecdótica Hernández.

Pero Santos no es monedita de oro para gustarles a todos y detractores no le han faltado. —Me han tildado de comunista, terrorista, anti-minero, desestabilizador—nos contaba el mismo Santos.

Cecilia Chacón, congresista fujimorista, siempre mostró su inconformidad en cuanto a la actitud de Santos, muestra de ello fue el apodo despectivo que le chantó, “reyezuelo”.

— Tiene una actitud desafiante y pese a ello no se ha puesto en práctica las leyes… Que lo investiguen y que la fiscalía y el Poder Judicial lleguen hasta las últimas consecuencias— decía”.

En estos últimos meses, además, los medios de prensa escritos han tornado su interés del conflicto que originó y que, por cierto, es el meollo del asunto hacia cada paso errado que dio o da Gregorio Santos. Se ha vuelto una persona muy mediática quizás no de la forma en la que esperaba.

Santos no solo ha alcanzado fama para sí solo sino que, sin querer, ha vuelto famosas a otros por supuestas relaciones sospechosas que mantenían con él. El primero en la lista es Wilson Vallejos, quien es acusado por haber ganado noventa millones de soles en licitaciones. Santos negó en un primer momento cualquier contacto con el empresario, pero tras las fotos de su hija con el empresario en cuestión y los audios que confirmarían su vínculo con el empresario, ha cambiado un poco su discurso.

—Lo conozco porque trabajó con nosotros pero no tengo ninguna relación de amistad con él. En cuanto a mi hija, ella es una señorita mayor de edad y si ha viajado o no eso ya es parte de su vida privada—dice Santos.

También ha sido puesto en voga su partido político. Al igual que en un momento se le cuestionó del financiamiento de las protestas en Cajamarca y se le relacionó con el narcotráfico, ahora muchos cuestionan el financiamiento de su partido político. Recolectar firmas no es barato y menos si se trata de medio millón. ¿De dónde saca el dinero? ¿De dónde salen los recursos? declaraba  Carlos Bruce para un medio.

Si ellos se preocupan con que recursos actuamos nosotros, no rinden cuentas de con qué recursos se han hecho congresistas—responde Santos tajantemente.  Que no vengan a hacerse los ingenuos, “el ladrón juzga por su condición” dice el dicho– agrega.

Y ni hablar de la polémica que causaron sus últimas declaraciones, se habla ahora de su supuesto  apoyo al MOVADEF (Movimiento de Amnistía y Derechos Fundamentales). Él recalca su deslinde con el terrorismo y afirma que el surgimiento de partidos como el cuestionado es producto de las mismas personas que “se rasgan las vestiduras” criticándolos.

—El MOVADEF y el terrorismo es producto de este sistema político. La violencia es hija de la injusticia. Muchos sectores se sienten excluidos y quieren expresarse mediante la violencia—dice Santos.

El tiempo ya culmina y Santos debe seguir con sus actividades. Se despide amablemente diciendo “que bien la juventud”. En unas pocas horas comienza la inauguración del congreso fundacional en el hotel Bolívar. El sol fulgura con intensidad pero sigue sin molestarle, hoy es un día feliz. Afuera hay tres hombres que se integran a sus costados a su salida y juntos se dirigen al local del MNI, donde seguro se encontrará con más de sus seguidores para comenzar un partido que propone algo que muchos prometieron pero que ninguno cumplió, el cambio. El hombre que se atrevió a desafiar a la Newmont, ahora promete desafiar al sistema. 


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