El candidato de Conga
Ni Santos ni demonio
Si
hay un personaje que ha alcanzado la fama debido al conflicto Conga es Gregorio
Santos, Presidente Regional de Cajamarca. Y es que no todos los días un hombre
persuade a una población a movilizarse contra el Estado y logra paralizar un
millonario proyecto minero. Santos sigue dando que hablar, pues todo indica que
la reciente fundación de su partido político MAS representa el inicio de una
travesía que apunta al sillón presidencial. Esta crónica contará todas las
aristas de un personaje que no deja de causar polémica.
Una crónica de Jackeline Alvarado *
Gregorio Santos no puede ocultar su regocijo y no es para
menos, por fin ya tiene su partido político, Movimiento de Afirmación Social
(MAS). Camina liderando un grupo de afiliados que, con gesto triunfante, claman
“¡Goyo presidente!” generando comentarios y bisbiseos de la gente que pasea por
el tradicional jirón de la Unión. El sol resplandece con furor y el calor casi
sofoca pero a Santos parece no importarle; en medio de la multitud mira con dificultad el cielo imaginando quizás
un futuro en el que su partido encabece el padrón electoral.
Gregorio Santos Guerrero no llama la atención por su
apariencia física, mucho menos por su tamaño. Si uno lo viera, sin saber todo
lo que se sabe por los medios, ni sospecharía que aquel hombre tuvo la valentía
casi desfachatada de enfrentarse a dos gigantes, la empresa minera Newmont y al
mismísimo gobierno. Hoy por hoy, debido a la coyuntura radica más en la capital
que en su región a cargo y lidera un
partido que asegura generar el cambio que el actual gobierno prometió pero no
cumplió.
Con cuarenta seis años, Santos admite que nunca nada se le hizo fácil.
Huérfano de padre, siempre tuvo que suplir muchas de las funciones que a él le
correspondían.
—Su padre murió cuando él tenía
solo ocho meses de gestación, en un accidente. — Nos refiere Idelso Hernández, ex
dirigente del gobierno regional y uno de sus amigos más cercanos.
Sin embargo, este aciago suceso sería la principal razón de
su relación con las rondas comunales. En los años 80, se comienza
a reclutar ronderos en San Juan de Chirinos, su provincia natal. Toda la
comunidad debía participar; en consecuencia
cada familia debía tener por lo menos un representante. Debido a la
ausencia de su padre, él tuvo que integrarse, es así como asume el cargo de
secretario de actas a los diecisiete años.
Santos siempre tuvo una inclinación férrea al estudio motivo
de ello los ronderos lo llamaban “el
escuelero”. Si de estudio se trataba nada lo detenía ni siquiera las dos horas
de caminata que realizaba diariamente para llegar a la escuela. Incluso ahora
su afición se mantiene intacta.
—Veo que cada vez es más
intelectual, le gusta investigar, le gusta leer. Incluso escribía poemas y
canciones—nos comenta Hernández.
Posiblemente, esa fue la razón de su elección profesional.
Es así como decide estudiar en el Instituto Pedagógico Víctor Andrés Belaunde especializándose
en la docencia del nivel primario, eso sí nunca desligándose de las rondas.
Escrutando en su memoria surge un personaje que él recuerda
con cariño, la hermana Mercedes, directora del Instituto. Esta “extraordinaria
mujer”, dedicada a la vida religiosa, influyó considerablemente en su formación
como docente.
—Una vez hablando de política,
ella me dijo: “si quieres ser político, primero conoce tu historia”. Me dio
obras de Mariátegui, Basadre, Haya de la
Torre y de los historiadores del Perú. Yo lo tomé como un jalón de orejas para
que pudiera hablar con argumentos. Creo que marcó en parte mi inclinación por
el estudio y mi ingreso a la política. —cuenta Santos.
Esta misma mujer, influyó en su posición política. “Soy un
militante activo de la Izquierda”, declaró algo orgulloso Santos en una
entrevista anterior y es que sus lazos con este frente se remontan a inicios de
los años 80. El coliseo San Ramón, donde se desarrolló el Congreso Regional de
Rondas, al que asistiría debido a su cargo, sería escenario de sus primeros
roces con los militantes de Izquierda
Unida. En ese mismo lapso, también comenzaría a intricarse más con el partido
Patria Roja.
Pero ser izquierdista no está bien visto antes los ojos
peruanos. Y es que muchas veces esta posición política es relacionada con los
extremismos cometidos durante el oscuro periodo de Sendero Luminoso. Santos
sabe mejor que nadie los excesos cometidos por este movimiento terrorista porque
él estuvo en el lugar de los hechos y vio tangiblemente las consecuencias que
causó esta etapa. Por ello, siempre
deslinda su ideología con la de Guzmán.
—Sendero luminoso es un grupo
que caminaba a convertirse en un grupo terrorista sanguinario porque era una
secta que defendía dogmas; no defendía programas, ni principios y menos
ideales. — dice Santos algo exaltado.
De
rondero a Presidente Regional
Su participación en las rondas comunales lo ayudó a forjar
una relación muy estrecha con la comunidad. Sin embargo Santos nunca se visionó como político, los eventos
se dieron casi por casualidad y por influencia de otros. —El tenía miedo de
meterse en temas políticos pero él tiene fortalezas y nos podía representar—
nos cuenta Hernández. Y es que sus
habilidades natas de liderazgo tampoco pasan desapercibidos, prueba de ello es su
capacidad de oratoria y de persuasión que fueron suficientes para movilizar a
toda una población.
—Su reconocimiento se debe a su
sencillez, a su trabajo. Él se fue adecuando políticamente en el calor de la lucha y en el seno del movimiento rondero. — nos dice Hernández.
Cumplía los 28 años, cuando hace su primera incursión en el
ámbito político. Por influencia de él, el partido independiente izquierdista
“Somos Progreso” decide postularse para la alcaldía del distrito de Chirinos,
lo que no se esperaba era que lo eligieran como su representante. Así, su
nombre se insertaba en la lista de los candidatos a la alcaldía. “Yo fui el
candidato más joven” nos cuenta como anécdota. Sin embargo, quizás ese fue uno
de los factores de su derrota.
Como no hay primera sin segunda, se volvió postular por el
mismo cargo. Perdió nuevamente pero esta vez por una minúscula diferencia de 18 votos.
Santos ya se había puesto a prueba a sí mismo y consideraba los resultados
satisfactorios, pero decide volver a las aulas a ejercer su verdadera profesión
“Yo he nacido para ser maestro”, se dijo.
La política lo llamó por tercera vez. Con unos añitos más
encima, en el 95, se lanza a las elecciones congresales. Sin embargo, a Santos
no se le cumplió ese dicho que dice “La tercera es la vencida”. Así a pesar que
Santos había adquirido la mayor cantidad de votos entre los postulantes del Movimiento Nueva Izquierda (MNI), el
partido en cuestión no logró cruzar la valla electoral. En consecuencia y para
mala fortuna de Santos ni todos los votos pudieron ayudarlo en búsqueda de su
curul. A pesar de la derrota, los resultados mostrarían a los dirigentes del
MNI el potencial de Santos como candidato a la presidencia regional.
Llegado el 2006, el MNI formó el Movimiento de Afirmación Social (MAS) en
Cajamarca. Su mira ahora era las elecciones a la presidencia regional. Se pensó
en un primer momento en hacer postular “Goyo”
para el cargo de consejero; pero los dirigentes del partido (MAS) cambiaron de
parecer.
—Recuerdo que lo tuvimos que
meter casi a empujones a postular. Le dijimos “oye compadre, nos tienes que
representar”, pero aun tenía miedo meterse en temas políticos. Como no quería,
en Cutervo le ofrecimos “penquearlo”,
darle su chicote—nos cuenta Hernández entre risas.
Gregorio Santos terminó por aceptar. Así, con una campaña un
poco improvisada, figuraba en la lista de candidatos para Presidente Regional,
el resultado: un modesto y hasta admirable segundo lugar.
Tras los últimos resultados el MAS perfilaba a Santos como
el candidato idóneo para el siguiente periodo electoral. Así, decidió volver a
la siguiente contienda política con “Goyo” como candidato, pero esta vez con
una estrategia de campaña planificada y “destinada al éxito”. Ahí iba Santos,
pueblo por pueblo, para generar simpatía y conseguir votantes. El arduo trabajo
generó cosecha pues en esta quinta oportunidad, por fin, “Goyo” obtuvo la
victoria. Con unos 159, 660 votos, cifra
que era más del doble que el candidato que le sucedía, se convertía en el
ganador absoluto de las elecciones y aseguraba su estadía en la Presidencia
Regional de Cajamarca.
Conga
no va y punto
Santos es -- bromista y muy dinámico—nos cuenta Hernández,
pero si hay una característica que lo define es su intransigencia. Esto lo
demuestra con su posición respecto a Conga. Su discurso es certero y al parecer
inalterable como si se resumiera en que
“Conga no va y punto”. Este pensamiento ha generado, críticas de
distintos sectores que, a decir verdad, tan jaladas de los pelos no son y es
que la anulación del proyecto minero “Conga” significa una gran pérdida
económica al país, pero Santos confiado en su discurso y en sus argumentos
dice:
—El gobierno quiere encajonar
que sin Conga la economía se cae pero no le dicen a los peruanos que Cajamarca
tiene cinco proyectos en operación.
Sí, se habla de cinco proyectos mineros que él mismo se
encargó de recalcar en las dos oportunidades que hablé con él: Yanacocha, Tantahuatay
de los Buena Ventura, Cima Corona, La Zanja de Buena Ventura y; uno no metálico, cementos Pacasmayo. Santos está seguro de que estos
proyectos podrían financiar las necesidades de la población y mantener el
desarrollo sostenible a la par. No obstante, deja en claro que existe una
condición: leyes bien constituidas y severas.
--El país no tiene normas
claras, son blandengues. No son preventivas, son post sancionadoras. Te
contamino, te pago. En el Perú se castiga a una empresa cuando explosiona un
tubo de Antamina, cuando se derrama el mercurio en Toropampa. Actúa cuando las
cosas están hechas, cuando las normas deberían ser vigilantes, antes de.
El gobierno dice que no hay vuelta atrás que Conga va sí o
sí, lo avala el peritaje. Santos, en cambio, asevera que ese estudio está mal
desarrollado e incluso ocultado.
--Dime ¿Cuántas personas o
incluso universidades saben acerca de los resultados del peritaje? ¿Cuántas
evaluaciones se han hecho? Y ¿Cuánta coincidencia hay entre los resultados de
todas las evaluaciones?
Con postura escéptica, el gobierno regional mandó a hacer un
peritaje por unos investigadores suizos. Santos, sin embargo, dice que el
gobierno no lo tomó en cuenta porque demostraría que el estudio realizado por
ellos se derrumbaría como un edificio sin cimientos firmes.
Ya ha pasado casi un año, desde que este conflicto estalló y
al parecer las cosas se han calmado, a pesar que hace un mes Santos mismo
declarara casi en forma de amenaza que “las cosas se iban a poner de hormiga”.
Las noticias ya no se centran mucho en el conflicto mismo sino en cada paso que
da Santos y me queda preguntar cómo está la situación en Cajamarca.
—Si bien los conflictos no se
ven porque ya no se dan en las plazas, las protestas continúan pero en los
distritos—afirma Santos.
La preocupación de muchas personas no solo es la anulación
del proyecto minero sino también que pasaría si no se llega a realizar. La minería informal es un tema
que se cola en este punto. Él menciona que se han tomado medidas desde el
gobierno regional pero que lamentablemente el gobierno del país le ha dado el
tiempo suficiente a los informales para formalizarse.
La
traición de Humala
Parece utópico pensar que solo el año pasado Santos y Humala
se encontraban sentados uno frente a otro, conversando de lo lindo reafirmando
una alianza. Y es que Santos nunca trató de ocultar su preferencia por Ollanta Humala como candidato en las
elecciones presidenciales. Es más, si no lo apoyó lo suficiente en la primera
vuelta, se redimió en la segunda en la que competía directamente con Keiko
Fujimori.
Como si se tratase de su propia campaña, Santos afirma hacía
uso de su florida retórica para generar simpatizantes a favor del candidato de
la olla. Y ¿Por qué?, porque Humala como buen político prometió al pueblo
cajamarquino que solucionaría el problema minero con Yanacocha, porque les
prometió agua antes de oro pero como también buen político al llegar al poder
cambió de discurso.
El pueblo Cajamarquino se siente defraudado desde que Humala
afirmó que Conga si va.
Y es que el sentimiento colectivo es más que justificado, no
se debe olvidar que Ollanta obtuvo un gran porcentaje de votantes en esta
región. Santos mismo admite que se metió
en problemas con el Jurado Nacional de Elecciones por el apoyo que le brindó.
—El jurado me multó por unos 100 000 soles por recibir a
Ollanta en mi oficina. Afortunadamente fui absuelto del cargo.
Ahora las cosas han cambiado. Enfrentados, Humala y Santos
toman rutas distintas y sus diferencias de opiniones ya están dichas y
marcadas. Hay quienes dicen que repentinamente Santos se volvió en contra de
Humala porque ya no hay tratos clandestinos bajo la mesa, que el resentimiento
no proviene de Cajamarca sino únicamente de Santos quien ha involucrado a toda
una región en sus conflictos personales. La verdad solo reside en él.
MAS con
Santos
Lo que se sabe a
ciencia cierta son los deseos que alberga Santos en cuanto al puesto
presidencial. Hace unos meses se dirigía a su comunidad pidiendo que saquen a Humala
y ahora por fin ha concretado la
fundación de su partido político, MAS,
en mira a las elecciones 2016. Aunque él diga que “es muy prematuro
determinar quién será el representante de su partido” todo lo indica a él.
—Hemos hecho un sondeo interno
y lo más probable es que el sea el representante— aseguraba Olga Candela, delegada
en pleno del congreso fundacional del MAS. Las loas que lo acompañaban afirmaban
también esas pretensiones y aunque Santos no quiera expresarlo abiertamente, su
candidatura es un secreto a voces.
Su hablar es pausado y
convincente, tiene un verbo fácil de comprender y por ende sencillo de
penetrar en la ideología del pueblo. No olvida su faceta de maestro pues
ejemplifica con facilidad y enfatiza aquello que quiere dejarte en claro. Ya ha
puesto a prueba su carisma cinco veces y ha obtenido primer puesto en el
ranking de los líderes regionales más influyentes del país, según la revista
Perú Económico ¿Son requisitos suficientes? Eso solo lo podrá decir el tiempo.
En cuanto a la orientación de este nuevo partido, “Goyo” ya
la tenía maquinando desde algún tiempo.
—Siempre tuve ánimo de
recuperar a “Izquierda Unida” en su capacidad de convocatoria pero no ha sido
ni es que haya querido ser candidato presidencial, eso no está dicho pero si
como ciudadano o peruano mi contribución es tener una fuerza política de
izquierda progresista que los partidos
de derecha teniendo las condiciones no lo han hecho.
El buen
“Goyo” y sus relaciones peligrosas
Todos se encuentran ya reunidos en el local del MNI (Movimiento
de Nueva Izquierda) y los asistentes siguen llegando. Los comentarios van
surgiendo de uno y otro lado.
—Es capaz, inteligente. Siempre
es optimista y siempre nos da fortaleza para el no hay eso de: de repente no se
puede—nos refiere Idelso Hernández. —Para el no hay barreras ni obstáculos—
agrega Olga Candela.
Tanta bondad será cierta, algún defecto debe tener
pregunto.—Eso sí, el no muestra cólera en televisión pero más de una vez nos
hemos llamado la atención y nos hemos dejado hablar dos o tres días por
resentimiento.—cuenta de forma anecdótica Hernández.
Pero Santos no es monedita de oro para gustarles a todos y
detractores no le han faltado. —Me han tildado de comunista, terrorista,
anti-minero, desestabilizador—nos contaba el mismo Santos.
Cecilia Chacón, congresista fujimorista, siempre mostró su
inconformidad en cuanto a la actitud de Santos, muestra de ello fue el apodo
despectivo que le chantó, “reyezuelo”.
— Tiene una actitud desafiante y pese a ello no se ha puesto en
práctica las leyes… Que lo investiguen y que la fiscalía y el Poder Judicial
lleguen hasta las últimas consecuencias— decía”.
En estos últimos meses, además, los medios de prensa
escritos han tornado su interés del conflicto que originó y que, por cierto, es
el meollo del asunto hacia cada paso errado que dio o da Gregorio Santos. Se ha
vuelto una persona muy mediática quizás no de la forma en la que esperaba.
Santos no solo ha alcanzado fama para sí solo sino que, sin
querer, ha vuelto famosas a otros por supuestas relaciones sospechosas que mantenían
con él. El primero en la lista es Wilson Vallejos, quien es acusado por haber
ganado noventa millones de soles en licitaciones. Santos negó en un primer
momento cualquier contacto con el empresario, pero tras las fotos de su hija
con el empresario en cuestión y los audios que confirmarían su vínculo con el
empresario, ha cambiado un poco su discurso.
—Lo conozco porque trabajó con
nosotros pero no tengo ninguna relación de amistad con él. En cuanto a mi hija,
ella es una señorita mayor de edad y si ha viajado o no eso ya es parte de su
vida privada—dice Santos.
También ha sido puesto en voga su partido político. Al igual
que en un momento se le cuestionó del financiamiento de las protestas en
Cajamarca y se le relacionó con el narcotráfico, ahora muchos cuestionan el
financiamiento de su partido político. “Recolectar firmas no es barato y menos si se trata
de medio millón. ¿De dónde saca el dinero?
¿De dónde salen los recursos? ” declaraba Carlos Bruce para un medio.
—Si ellos se preocupan con que recursos actuamos nosotros, no rinden
cuentas de con qué recursos se han hecho congresistas—responde Santos
tajantemente—. Que no vengan a hacerse los ingenuos, “el
ladrón juzga por su condición” dice el dicho– agrega.
Y ni hablar de la polémica que
causaron sus últimas declaraciones, se habla ahora de su supuesto apoyo al MOVADEF (Movimiento de Amnistía y
Derechos Fundamentales). Él recalca su deslinde con el terrorismo y afirma que
el surgimiento de partidos como el cuestionado es producto de las mismas
personas que “se rasgan las vestiduras” criticándolos.
—El MOVADEF y el terrorismo es
producto de este sistema político. La violencia es hija de la injusticia.
Muchos sectores se sienten excluidos y quieren expresarse mediante la
violencia—dice Santos.
El tiempo ya culmina y Santos debe seguir con sus
actividades. Se despide amablemente diciendo “que bien la juventud”. En unas pocas
horas comienza la inauguración del congreso fundacional en el hotel Bolívar. El
sol fulgura con intensidad pero sigue sin molestarle, hoy es un día feliz. Afuera
hay tres hombres que se integran a sus costados a su salida y juntos se dirigen
al local del MNI, donde seguro se encontrará con más de sus seguidores para
comenzar un partido que propone algo que muchos prometieron pero que ninguno
cumplió, el cambio. El hombre que se atrevió a desafiar a la Newmont, ahora
promete desafiar al sistema.

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